El Arte y la práctica de la MEDITACIÓN

Meditación MINDFULNESS

Mindfulness puede definirse sencillamente como la capacidad de: Prestar atención de manera consciente a la experiencia del momento presente con interés, curiosidad y aceptación.

Mindfulness ha sido traducida al español en diferentes formas, todas compuestas a falta de una palabra que dé con el significado original.

Las traducciones más comunes son Atención Plena, Plena Conciencia, Presencia Mental y Presencia Plena/Conciencia Abierta entre otras.

Emplearemos la traducción más utilizada en este momento que es “Atención Plena” y, en la generalidad de los casos, directamente el vocablo inglés Mindfulness.

La palabra Mindfulness es también una de las primeras traducciones que se hicieron de la palabra “Sati” del lenguaje Pali, un idioma vernacular similar al sánscrito que se hablaba en la época en la que el Buda comenzó a enseñar, hace 2500 años.

Sati es la nominalización del verbo “Sarati” que significa rememorar o recordar.

Puesto que recordar es precisamente traer al presente, en su concepción última Sati o Mindfulness es la capacidad humana básica de poder estar en el presente y de “recordarnos” estar en el presente, es decir, constantemente estar volviendo al aquí y ahora.

No podríamos vivir sin la capacidad de estar en el presente: es la que nos permite recordar a dónde estamos yendo mientras caminamos, aun cuando durante el trayecto nos hayamos perdido en miles de pensamientos. Sin Mindfulness sería imposible poder observar y reconocer la propia experiencia y vivir en este mundo.

Sin embargo, y aunque creemos tener control conciente de nuestra atención, lo que normalmente sucede es que estamos constantemente atendiendo a pensamientos acerca del pasado o del futuro o bien, reconociendo solo una pequeña porción de lo que está sucediendo en el presente: si lo que estoy experimentando me gusta, quiero que continue o si lo que estoy experimentando me desagrada, quiero que desaparezca.

Mindfulness permite reconocer lo que está sucediendo mientras está sucediendo, aceptando activamente el fluir de la experiencia tal cual se está dando. Así es que, aunque experimentemos algo desagradable (por cierto, algo inevitable en la medida en que estemos vivos), podremos ahorrarnos el sufrimiento añadido de tener que lograr que aquello desagradable desaparezca. Quedarse solo con lo que experimentamos sin agregar nada más es lo que la práctica de Mindfulness permite.

Aunque comunmente se asocia Mindfulness o Sati con el budismo, muchas de las tradiciones religiosas del mundo utilizan Mindfulness de manera implícita o explicita, pues es una capacidad básica y humana de conexión con el presente.

La asociación con el budismo debe su razón a que fue en el seno de esta tradición que se generó un corpus amplio de prácticas que permiten refinar y profundizar esta capacidad hasta grados altísimos. La meditación Mindfulness o de insight es una de ellas y se practica en una gran cantidad de formas.

Durante los últimos 30 años, la práctica de Mindfulness o Atención Plena está integrándose a la Medicina y Psicología de Occidente.

Es aplicada, estudiada científicamente y por ello reconocida como una manera efectiva de reducir el estrés, aumentar la autoconciencia, reducir los síntomas físicos y psicológicos asociados al estrés y mejora el bienestar general.

Mindfulness o Atención Plena significa prestar atención de manera conciente a la experiencia del momento presente con interés, curiosidad y aceptación.

Jon Kabat-Zinn, conocido referente mundial de Mindfulness por haber introducido esta práctica dentro del modelo médico de occidente hace más de 30 años, fundó la Clínica de Reducción de Estrés en el Centro Médico de la Universidad de Massachusetts.

Allí introdujo a los pacientes a la práctica de Mindfulness para el tratamiento de problemas físicos, y psicológicos, dolor crónico, y otros síntomas asociados al estrés.

Jon Kabat-Zinn define Mindfulness como: “Prestar atención de manera intencional al momento presente, sin juzgar”.

Este tipo de atención nos permite aprender a relacionarnos de forma directa con aquello que está ocurriendo en nuestra vida, aquí y ahora, en el momento presente.

Es una forma de tomar conciencia de nuestra realidad, dándonos la oportunidad de trabajar concientemente con nuestro estrés, dolor, enfermedad, pérdida o con los desafíos de nuestra vida. En contraposición, una vida en la que no ponemos atención, en la que nos encontramos más preocupados por lo que ocurrió o por lo que aún no ha ocurrido, nos conduce al descuido, el olvido y al aislamiento, reaccionando de manera automática y desadaptativa.

La atención plena nos ayuda a recuperar nuestro equilibrio interno, atendiendo de forma integral a los aspectos de la persona; cuerpo, mente y espíritu.

Practicando la atención plena desarrollamos una mayor capacidad de discernimiento y de compasión.

La práctica de esta atención abre la puerta hacia nuevas posibilidades, nos trae al aquí y al ahora, nos invita a vivir una vida de manera plena y en el presente.

1.- Un propósito saludable. El saludable propósito de practicar la atención al presente consiste, por un lado en superar la ansiedad y el estrés que me produce el aturdimiento de vivir distraído. Y por otro en sostener la empatía que me permite relacionarme afectuosamente conmigo mismo y con los demás.

2.- La Atención intencionada. Durante mi vida, muchos estímulos externos o internos terminan “atrayendo” mi atención. A este tipo de atención la llamo atención no intencionada, pues generarla no depende de mi intención. Para promover y sostener la atención al presente es imprescindible sostener la atención, intencionadamente.

3.- La Atención inducida. Cuando escucho una experiencia guiada para relajarme, por ejemplo, la atención es inducida. Este, aunque no genera los mismos beneficios que la atención intencionada, es un excelente recurso para iniciar las prácticas de atención al presente o para compartir objetos de atención con personas con deterioro cognitivo.

4.- El lugar.Si tengo posibilidad de elegir un sitio donde practicar la atención al presente, con seguridad buscaré un lugar limpio, cómodo, silencioso y acogedor. Sin embargo el mejor lugar para practicar la atención al presente es en el que me encuentro.

5.- El momento. Si tengo posibilidad de elegir un momento en el que practicar la atención al presente, con seguridad elegiré los momentos del día que no tenga obligaciones que me apremien. Sin embargo, el mejor momento para practicar la atención al presente es el que estoy viviendo.

6.- La postura. Si tengo posibilidad de elegir la postura con la que practicar la atención al presente, con seguridad buscaré estar relajado de pies a cabeza, sin tensiones en las manos, hombros, mandíbula o cuello y sentado con la espalda erguida y con las manos sobre las rodillas. Sin embargo la mejor postura para practicar la atención al presente es la que tengo.

7.- La condición adecuada. Reconozco que la condición adecuada para practicar los ejercicios de atención al presente es la de alegre agradecimiento. Por ello no vivo su práctica como una obligación, sino como una gozosa oportunidad de proporcionarme salud.

8.- La descripción de cada ejercicio. Los ejercicios están descritos de forma breve. Solo se menciona lo importante de cada uno. Los aspectos complementarios los adecua cada cual a sus circunstancias y mejor parecer. De esa forma cada cual ha de buscar las respuestas de como llevarlos a cabo, en sí mismo, reforzando el auto aprendizaje que nos lleva a buscar las respuestas dentro de cada uno.

9.- Repito lo que me resulta útil. Mi observación al atender al presente me irá orientando sobre cuales son los mejores ejercicios que me permiten sostener la atención al presente durante el día.

Mindfulness es un estado de conciencia que emerge cuando prestamos atención con una actitud básica de aceptación y no juicio de la experiencia. Aunque es una capacidad que todos tenemos potencialmente, la realidad es que se encuentra bastante nublada por nuestros condicionamientos y patrones habituales. Prestar atención es bastante dificil y mucho más aceptar la experiencia en el momento presente, por lo que es necesario “entrenar” la capacidad de atender y cultivar la aceptación para dejar que ese estado de conciencia sin elección aparezca naturalmente.

“Solo tenemos momentos para vivir”

 ”La meditación Mindfulness consiste en el proceso de observar expresamente cuerpo y mente, de permitir que nuestras experiencias se vayan desplegando de momento en momento y de aceptarlas como son. No implica rechazar las ideas ni intentar fijarlas ni suprimirlas ni controlar nada en absoluto que no sea el enfoque y la dirección de la atención. (…) La atención plena no implica intentar ir a ningún sitio ni sentir algo especial, sino que entraña el que nos permitamos a nosotros mismos estar donde ya  estamos familiarizados más con nuestras propias experiencias presentes un momento tras otro.” Jon Kabat-Zinn. “Vivir con Plenitud las Crisis”, Kairos.

“El cultivo intencionado de la aceptación: ver las cosas tal cual son”

 “La práctica de Mindfulness no es un proceso pasivo. Requiere mucha energía y esfuerzo para regular nuestra atención y permanecer genuinamente tranquilos sin reaccionar. La aceptación en este contexto significa ver las cosas tal cual son en el presente. Pasamos muchos momentos de nuestros días negándonos a lo que ya constituye un hecho y resistiéndonos a el. Esto genera más tensión e impide que se produzcan cambios positivos … Tenemos que poder aceptarnos tal como somos antes de que en realidad podamos cambiar. Mediante el cultivo intencionado de la aceptación, creamos las condiciones previas a la sanación”. Jon Kabat-Zinn. “Vivir con Plenitud las Crisis”, Kairos.

“¿Todos pueden meditar?”

 “Me hacen mucho esta pregunta. Supongo que las personas preguntan porque piensan que probablemente todos pueden meditar, menos ellos. Quieren asegurarse de que no son los únicos, de que existen otros con los que Pueden identificarse, almas desafortunadas que nacieron incapaces de meditar. Pero no es tan simple.

Pensar que uno no puede meditar sería como pensar que no puede respirar, concentrarse o relajarse. Casi todos pueden respirar sin dificultad. Y, bajo las circunstancias adecuadas, casi todos pueden concentrarse y relajarse.

A menudo se confunde la meditación con la relajación u otro estado especial que se tiene que alcanzar o sentir. Después de una o dos veces de haber intentado y no haber sentido ni llegado a nada especial, uno piensa que es uno de los que no pueden hacerlo.

Pero la meditación no consiste en sentir de una cierta manera. No consiste en poner la mente en blanco o detener el flujo del pensamiento, si bien esto último puede cultivarse en forma sistemática y profundizarse con la meditación. Sobre todo, la meditación consiste en dejar la mente tal cual está, al tiempo que se sabe algo acerca de cómo está en ese momento. No se trata de “viajar” con la mente, sino de permitir que uno esté donde realmente está. Si uno no comprende esto, pensará que no tiene la capacidad física para poder meditar. Pero, estas no son más que ideas y, en este caso, ideas equivocadas.

Es cierto, para seguir adelante con la meditación sí se requiere energía y compromiso. Entonces, ¿no sería más preciso decir “No voy a seguir con esto” en lugar de “Yo no puedo hacerlo?”, Cualquiera puede sentarse y prestar atención a la respiración o a la mente. Pero tampoco se necesita estar sentado. Vale lo mismo caminar, recostarse, correr o tomar un baño.

Sin embargo, para mantener la concentración incluso por sólo cinco minutos se requiere intencionalidad. Para convertirlo en parte de tu vida requiere cierta disciplina. Por lo tanto, cuando alguien dice que no puede meditar, lo que en verdad quiere decir es que no va a hacer tiempo para ello o que, cuando intenta meditar, no le gusta lo que sucede. No es algo que busque o desee; no satisface sus expectativas. Entonces quizás debería tratar de olvidarse de sus expectativas y limitarse a observar.” Jon Kabat-Zinn. Wherever You Go, There You Are.

  1. Sea conciente de las claves internas que informan que determinada situación puede ser estresante o puede generar ansiedad para usted. Recuerde que existe la posibilidad de dar una respuesta conciente antes que una reacción automática. Sea conciente de la respiración en estos momentos en particular.
  1. Note la manera en que se encuentra su mente en este momento y las emociones asociadas: ¿está juzgando algo como agradable/desagradable, con deseo/rechazo? Cuando esas emociones estén presentes tome conciencia como se expresan en sus actividades y en su conducta: su tono de voz, las elecciones que hace, e intente simplemente dejar que se desplieguen tal cual son.
  1. Intente notar cuánto de su estado de ánimo y la reacción hacia los eventos influencian cómo se siente físicamente. Manténgase atento a cómo afronta las situaciones, cómo se muestra, cuánto y qué come o toma, cuánto y en qué tono habla… Utilice la respiración para sintonizar y notar la diferencia.
  1. Intente ser conciente cuándo tiempo su mente se detenga en las memorias del pasado y especialmente en las anticipaciones del futuro. Registre cuánto tiempo del día su mente se encuentra desatenta y fuera de este momento. Reflexione: ¿es esto que estoy haciendo necesario en este momento?
  1. Utilice la atención a la respiración para ayudarlo a enraizar y habitar el momento presente, aquí y ahora, con lo que sea que esté sucediendo. Preste atención a cualquier estado, sea “agradable”, desagradable o neutro, sin juzgarlo, aceptándolo tal cual es y registre Una definición de Mindfulness “La conciencia que emerge de prestar atención de una manera en particular: deliberadamente, al momento presente, con aceptación” Sobre la práctica de Mindfulness por Jon Kabat-Zinn Extraido de “Vivir con plenitud las crisis”, Ed. Kairos

“Solo tenemos momentos para vivir” “La práctica de Mindfulness consiste en el proceso de observar expresamente cuerpo y mente, de permitir que nuestras experiencias se vayan desplegando de momento en momento y de aceptarlas como son. No implica rechazar las ideas ni intentar fijarlas ni suprimirlas ni controlar nada en absoluto que no sea el enfoque y la dirección de la atención.

(…) La atención plena no implica intentar ir a ningún sitio ni sentir algo especial, sino que entraña el que nos permitamos a nosotros mismos estar donde ya estamos familiarizados más con nuestras propias experiencias presentes un momento tras otro.”

“El cultivo intencionado de la aceptación: ver las cosas tal cual son.”

“La práctica de Mindfulness no es un proceso pasivo. Requiere mucha energía y esfuerzo para regular nuestra atención y permanecer genuinamente tranquilos sin reaccionar. La aceptación en este contexto significa ver las cosas tal cual son en el presente. Pasamos muchos momentos de nuestros días negándonos a lo que ya constituye un hecho y resistiéndonos a él.

Esto genera más tensión e impide que se produzcan cambios positivos …

Tenemos que poder aceptarnos tal como somos antes de que en realidad podamos cambiar.

Mediante el cultivo intencionado de la aceptación, creamos las condiciones previas a la sanación”.

“El resultado de la relación entre el individuo y el entorno, evaluado por aquel como amenazante, que desborda sus recursos y pone en peligro su bienestar.”

Lazarus Estrés Agudo vs. Estrés Crónico Estrés Agudo:

  • Es adaptativo.
  • Me permite sobrevivir a situaciones extremas.
  • Es necesario y fisiológicamente adecuado.
  • Sobreactivación momentánea del Sistema Nervioso Simpático
  • Recuperación y restablecimiento del equilibrio

Estrés Crónico:

  • No es adaptativo.
  • Empeora condiciones previas o genera nuevos desequilibrios.
  • Sobreactivación permanente del Sistema Nervioso Simpático.
  • La mente atrapada sigue reaccionando y se cronifica así la activación.

MEDITACION BUDISTA SAMATHA

Las meditaciones budistas permiten incrementar la capacidad de conciencia y positividad, mejorando aspectos fundamentales en nuestras vidas, también se utilizan para ver la naturaleza de las cosas como realmente son. A pesar de que meditación es una palabra que se utiliza a menudo de una manera coloquial en Occidente no es extraño que existan malentendidos al respecto. Posibles malos entendidos de la meditación Hay varios posibles malos entendidos de lo que es la meditación: uno de ellos es pensar que la meditación es tan solo un tipo de relajación. Otro puede ser que la meditación es un estado de trance. Por otro lado a veces se piensa que la meditación es un agradable viaje lejos de la realidad o que la meditación es una forma de autohipnosis, incluso se afirma que la meditación es poner la mente en blanco. Es cierto que la meditación es un antídoto poderoso contra la tensión, pero este beneficio es secundario y no su objetivo principal. La meditación así mismo no es un trance ni un estado hipnótico en el que se pone la mente en blanco. La meditación es una forma de conciencia más amplia en la que se eleva a nuevas alturas y no una forma de reducirla a un estado semiconsciente. Otro error común acerca de la meditación es identificarla como una técnica en particular. Obviamente el igualar cualquiera de esas técnicas de meditación con la meditación en su totalidad significa adoptar un criterio restrictivo.

La meditación es esencialmente un estado de ser, o más bien varios estados de ser y conciencia relacionados. No hay una forma de lograr este estado que sea la “correcta”. Aunque algunas técnicas de meditación resultan muy eficaces para ciertas personas, en ciertos niveles de su desarrollo, no se debería de identificar a la meditación con ninguna de estas específicas técnicas. Las muchas técnicas de meditación budista pueden dividirse en dos grupos principales dentro de su propósito progresivo. Estas son las técnicas que se agrupan con el término Samatha, una palabra sánscrita que aproximadamente significa ‘paz’ o ‘tranquilidad’, y las técnicas que se agrupan con el término Vipassana o técnicas para alcanzar ‘visión clara’, ‘percatación’ o ‘discernimiento’.

La meditación Samatha calma la mente y orienta el sentido de la conciencia, fomenta las emociones positivas y expande nuestra perspectiva. Esta forma de meditación es una preparación esencial para las técnicas Vipassana o de visión clara, que son más avanzadas; sin esta base Samatha es muy poco probable que surja la visión clara; que es el objetivo de la meditación Vipassana. Nuestro estado mental normal se encuentra dividido y a veces muy poco concentrado, afectado por emociones negativas y limitado por sus puntos de vista; por lo tanto, en este estado no es posible percibir las cosas como realmente son. Nuestro nivel de conciencia normal puede compararse con una mala linterna, que produce una luz difusa al tener las pilas gastadas. Por lo tanto, no nos sirve para alumbrar en la oscuridad. El objetivo de la meditación Samatha podría verse como el concentrar la luz y recargar las pilas, de tal manera que podamos ver claramente. O, si usamos una analogía budista más tradicional: nuestro estado mental normal podría compararse con agua turbulenta y llena de lodo, tan contaminada por la suciedad que no deja pasar la luz. La meditación Samatha calma la turbulencia de la mente y permite que se asiente el lodo, de tal forma que el agua alcance transparencia, brillantez y claridad.

La mayoría de las técnicas de meditación Samatha utilizan un objeto de concentración, que puede ser el proceso de la respiración, un disco de color, la llama de una vela, incluso un mantra o una emoción positiva tal como el amor Universal. De todos éstos diferentes objetos probablemente el que más se usa es la respiración. Esta práctica, generalmente conocida como “el seguimiento de la respiración”, es descrita por el Buda con detalle en los escritos tempranos y se usa, con variaciones, en la mayoría de las escuelas budistas. Otra práctica de meditación Samatha es el “desarrollo del amor Universal”, en la que el meditador genera un poderoso sentimiento de amor Universal hacia sí mismo y hacia otros, usando este sentimiento como el objeto de concentración. Estas dos técnicas de meditación nos proporcionan una forma directa de trabajar en nuestra persona y de cultivar dos cualidades de central importancia para el desarrollo meditacional: la concentración y la sensitividad.

Observando la respiración

El seguimiento de la respiración permite desarrollar un nivel de concentración que raramente se experimenta en nuestra vida normal; para muchos después de hacer esta meditación es una revelación sentirse tan conscientes. La conciencia que se desarrolla en la meditación empezará a tener un efecto en nuestros estados mentales de todos los días, dando más claridad y más espacio en nuestra vida, con una nueva libertad para actuar de una forma más creativa.

Desarrollo de amor Universal

La práctica del desarrollo del “amor Universal” proporciona una forma directa de trabajar con las emociones, incrementando la autoestima y el cariño por otras personas. Muchas personas que hacen esta práctica por primera vez se sorprenden al ver que es posible sentir emociones tan positivas e intensas. Si los efectos de la meditación se refuerzan con un comportamiento ético, estos sentimientos pronto empezarán a extenderse a toda nuestra vida, donde parecerá tener un efecto casi “mágico”, mejorando nuestras relaciones interpersonales y a través de ellas, toda nuestra vida.

Todas las técnicas Samatha tienen el objeto de inducir estados de concentración, unificando en la conciencia partes de nuestro ser de una manera armoniosa, tranquila y clara. Si estamos llevando una vida ética en un ambiente favorable, que fomenta la satisfacción y las emociones positivas, cuando se medita se llega a transformar el vagabundeo mental que hay en la cabeza para dar lugar a sentimientos agradables de ligereza, quietud y tranquilidad. Empezarán a disolverse los conflictos internos, reemplazando los elementos inquietos y egoístas por perspectivas más amplias y objetivas. Al desarrollar estados meditativos puede que se experimenten olas de gozo, que parecen surgir de las profundidades de aquel que medita; en algunas personas estas olas serán tan fuertes que producirán profundos y agradables escalofríos. Por otra parte, uno se saturará de emociones cálidas, de tal forma que se fundirá la parte emocional y la parte mental en una sola facultad, experimentándose todo con una nueva luz, más clara y brillante. Los meditadores más experimentados pueden alcanzar estados aún más profundos, hasta llegar a niveles de inspiración en los que se disuelven los límites normales entre uno y el resto del mundo. Entonces pueden surgir en algunas personas los denominados poderes sobrenaturales, tales como la capacidad de ejercer un efecto benevolente en la experiencia de otros. No cabe duda que todo esto es sublime y es algo que puede estar al alcance de cualquier meditador regular. Sin embargo, la meditación no siempre es así. En algunas ocasiones el meditador pasará por periodos en que meditar significa batallar con una mente llena de deseo insatisfecho, ira o conflicto. En estas ocasiones la meditación representa una tarea ardua. Sin embargo, aún cuando se experimentan dificultades, la meditación es un trabajo realmente útil debido a que nos permite tener un control gradual de estados mentales torpes, tanto en las sesiones de meditación como en el resto del día. A pesar de que la meditación Samatha es una preparación para la práctica Vipassana, debe estar claro que no es algo simplemente preliminar. No es algo que tengamos que llevar a cabo a prisa para poder así empezar con el trabajo auténtico. Aunque no existiera la meditación Vipassana, todavía sería muy útil la meditación Samatha, ya que aún cuando puede ser ardua lleva a elevar los estados mentales dando al meditador calma y positividad. La meditación Samatha, en el mejor de los casos, es profundamente placentera y puede tener efectos muy grandes, dándole a nuestra experiencia de vida una perspectiva más amplia, clara y brillante.

MEDITACION BUDISTA VIPASSANA

Para la mayoría de la gente el fruto inmediato de la práctica budista es un estado de mayor calma, positividad y conciencia, junto con una sensación de crecimiento, plenitud y satisfacción. Sin embargo, todas estas cualidades, por positivas que sean, no son todo el objetivo de la meditación. Son cualidades deseables pero sujetas al cambio. Incluso el ser humano más sano puede verse afectado por el cambio cuando este sucede con la adversidad, la enfermedad, vejez o muerte. En estas situaciones necesitamos ser algo más que seres humanos saludables. Los budistas usan prácticas de meditación Vipassana como métodos para fomentar la visión clara. Existe un gran número de prácticas Vipassana; quizás la mayoría de las muchas técnicas de meditación budista son de esta clase. No sería muy útil describir ninguna de ellas en detalle en un artículo como éste, sin embargo, todas cuentan con ciertas características comunes. Todos los métodos Vipassana deben practicarse por meditadores experimentados. El primer estadio común en las meditaciones Vipassana consiste en el establecimiento de una calidad meditativa firme usando alguna de las practicas Samatha. Una vez que se ha establecido esta calidad meditativa, la persona tiene que dejar que su atención se centre en algo que represente o simbolice algún aspecto de la realidad última; esta representación puede darse por medio de palabras o de una imagen visual.

Dejamos que este “símbolo” impregne la conciencia serena y concentrada del meditador, de tal forma que pueda llevar a una visión clara y genuina de la verdad que representa. Otra forma de llegar a Vipassana es cuando una vez que se establece el estado meditativo, la persona puede concentrarse en la naturaleza misma de la mente, o puede volverse intensamente consciente de su experiencia de cada instante, con el objetivo de alcanzar una visión clara de la naturaleza de la realidad que se está experimentando. Ya se ha observado que la visión clara, dentro del contexto budista, no se refiere únicamente a una comprensión intelectual. Es importante que esto quede claro. Nuestra mente racional ocupa tan solo una pequeña parte de nuestra psique. Un entendimiento intelectual del mundo o de nuestra persona puede ser una revelación, sin embargo no es suficiente para cambiar nuestra conducta o nuestra perspectiva. La visión clara genuina impregna y altera nuestro ser en su totalidad. Para experimentar una visión clara y verdadera necesitamos encontrarnos en un estado especial y más elevado. Necesitamos establecer los cimientos de la meditación Samatha antes de que pueda ser eficaz nuestra meditación de la visión clara. No es posible alcanzar la meta del budismo, la Iluminación simplemente leyendo libros, estudiando o filosofando, por valiosas que puedan ser estas actividades.

El objetivo último de la meditación Vipassana es permitir que la visión clara madure hasta, el punto en que cause, lo se ha llamado, “un giro en el asiento más profundo de la conciencia” (Paravritti). Una vez que esto ha sucedido no hay retroceso: ha ocurrido un cambio tan profundo y fundamental que no es posible regresar a las antiguas formas de ver la vida. A partir de este punto todo nuestro ser se desplaza hacia la Iluminación.

“Solamente la Meditación puede hacer a la humanidad civilizada, porque la Meditación puede liberar tu creatividad y llevarse tu capacidad de destrucción. La Meditación puede traer tu compasión y llevarse tu crueldad. La Meditación puede hacerte responsable de tu propio ser entonces no puedes volverte una mala persona, un criminal. Para ser un criminal se necesita estar completamente inconsciente. La Meditación erradica tu inconsciencia, abre las puertas de la luz y de repente, lo que estabas haciendo en la oscuridad empieza a desaparecer”. Osho Sat – Chit – Anand

 

Un monje le preguntó a Ma Tzu, “¿Qué es el Buda?” Ma Tzu respondió, “La mente es el Buda”

El monje preguntó otra vez, “¿Cuál es el camino? La no mente es el camino”, respondió Ma Tzu. Osho.

Ma Tzu. El espejo vacío.

El hombre y la mujer modernos viven una vida tan acelerada y agitada que les resulta casi imposible sentarse un momento sin hacer nada. La mente se dispara constantemente y una lluvia de pensamientos nos impide que vivamos en el presente y disfrutemos el aquí y ahora. Las técnicas de relajación corporal ayudan a relajar la mente y nos acercan a poder considerar la posibilidad de sentarnos a meditar. Meditación tiene la misma raíz que medicación. La meditación es un remedio, una cura para la mente. Estamos todos un poco enfermos en el sentido de que hemos perdido el camino y nos hemos alejado de nuestra propia esencia.

La meditación nos ayuda a encontrar el camino de vuelta a casa. Las meditaciones guiadas con visualizaciones son muy útiles ya que ayudan a aprender a relajar la mente y el cuerpo a través de crear un estado de tranquilidad y quietud siguiendo la voz del instructor, visualizando una situación en particular que poco a poco nos va relajando. La relajación corporal y mental, a través de prácticas de visualizaciones guiadas, tranquilizan y relajan el cuerpo y la mente y preparan el camino para el segundo paso que es sentarse a meditar en silencio siguiendo la respiración (Samatha) para desarrollar nuestra capacidad de concentración. Esa cristalización de nuestra concentración la vamos a utilizar luego en un nivel más profundo para observar los pensamientos y la naturaleza misma de la mente (Vipassana). En la meditación vamos a encontrar muchos obstáculos: ansiedad mental, emociones, miedos, dudas, pero aplicando los antídotos y desarrollando Bodhichita: una actitud de compasión que busca de manera espontánea la iluminación para beneficiar a los seres vivos, podremos superar todos los problemas y profundizar nuestra práctica hasta alcanzar un nivel en donde los obstáculos quedan atrás para siempre.

Pacientes con enfermedades terminales como cáncer y otras enfermedades graves han sido curados a través de visualizaciones específicas con técnicas de auto-curación con el Método Silva de control mental creado por José Silva en Laredo, Texas, USA. Existe documentación prueba estos fenómenos. La Meditación está siendo reconocida como un factor importante en el mantenimiento y reestablecimiento de una buena salud. En USA cerca de 10 millones de personas utilizan la Meditación diariamente y el número de adeptos crece rápidamente. ¿Porqué? Por que funciona no solamente para alcanzar paz y armonía interna sino también para mejorar y reestablecer la salud del cuerpo.

Cada vez más doctores la recomiendan. Algunos artículos que fueron noticia en los medios: Publicado en the Washington Times – Agosto 14, 2003

Un nuevo estudio médico afirma que la gente que practica entrenamientos de Meditación producen más anticuerpos hacia una vacuna de la gripe que la gente que no practica Meditación. Aquellos que participaron en el estudio mostraron signos de incremento en áreas de la actividad cerebral relacionada con emociones positivas comparadas con la gente que no medita. 

CBS News – Agosto 27, 2003

La gente que práctica Meditación en la actualidad pertenece a todos los estratos de la sociedad y no son necesariamente gente de la nueva era. Médicos, abogados, atletas, profesionales, empleados públicos, estudiantes y hasta prisioneros meditan. Cada vez más está siendo comprobado que meditar ayuda a combatir la depresión, a controlar el dolor en enfermedades terminales, aminora el avance del cáncer, aumenta la longevidad, estimula el sistema inmunológico y reduce significantemente la presión sanguínea. 

Time Magazine – Agosto 4, 2003

Estudios muestran que no solamente la Meditación mejora el sistema inmunológico, sino que escaneos hechos en el cerebro indican que reduce considerablemente el estrés y es recomendado cada vez más por Médicos especialistas como una manera para prevenir y controlar el dolor en enfermedades crónicas como sida, cáncer y enfermedades cardiovasculares. La utilización de herramientas como Meditación y visualizaciones mentales esta cambiando la manera de tratar desequilibrios mentales y físicos y ha abierto nuevas puertas también en el mejoramiento económico de las personas (Ley de atracción) con resultados probados ampliamente. En mi visión del Coaching actual, utilizo todas estas nuevas herramientas acelerando los resultados y objetivos, logrando vencer la angustia y depresión existencial y material en que se encuentra mucha gente.

Introducción

¿Qué significa realmente el término “Atención Consciente”?

En sánscrito este aspecto se conoce como samyak—smriti samma—sati; en pali smriti o sati son traducidos generalmente como “atención consciente” y algunas veces como “conciencia”, pero el significado literal de ambas palabras es simplemente “memoria” o “recuerdo”.

Pero si damos paso a analizar la situación e intentemos descubrir en qué consiste la desatención, podremos comprender mejor su naturaleza: ante todo, contamos con el simple hecho de la falta de memoria, lo cual es un elemento muy importante en la desatención. Nos olvidamos de la carta que estamos escribiendo cuando hablamos por teléfono, y nos olvidamos de la tetera mientras escuchamos la radio. * Aunque será un ejemplo no de tención consciente, sino de descuido, ya que estamos más familiarizados con la desatención que con la atención y mediante este análisis quizás nos sea más fácil llegar a comprender la última.

¿Por qué nos olvidamos de las cosas con tanta facilidad? ¿Por qué perdemos algo de vista, cuando se supone que debemos tenerlo en cuenta?

La razón de ello es que nos distraemos con mucha facilidad. Nuestra mente se desvía fácilmente. ¿Por qué nos distraemos con tanta frecuencia? Nos distraemos con facilidad porque nuestra concentración es débil.

¿A qué se debe que nuestra capacidad de concentración sea tan débil? ¿Por qué somos tan indiferentes?

Nuestra concentración es tan débil porque no contamos con una continuidad en nuestro propósito; no existe ningún propósito dominante que permanezca inalterado en medio de las distintas cosas que hacemos. Sencillamente pasamos de una cosa a otra, de un propósito a otro, de un deseo a otro, y así todo el tiempo, como el personaje de la famosa sátira de Dryden quien: “Se iniciaba en todo y en nada duraba; en el curso de una fase de luna era químico, violinista, político y bufón”. Debido a que no hay una continuidad en nuestro propósito, dado que no nos entregamos a una sola cosa todo el tiempo, no existe una verdadera individualidad. Somos una sucesión de personas diferentes, todas ellas más bien frustradas, por no decir rudimentarias. No hay un crecimiento regular; no hay un desarrollo auténtico ni una evolución verdadera.

Algunas de las principales características de la desatención están seguramente más claras ahora. La desatención es un estado de falta de memoria, de distracción, de concentración pobre, de ausencia de individualidad verdadera. La atención consciente, por supuesto, tiene características opuestas: es un estado de memoria, de no distracción, de concentración, de continuidad y constancia en los propósitos y de individualidad en el continuo desarrollo. Todas estas características están implicadas en el término “atención consciente”. No es que estas características definan totalmente la “Atención Consciente Perfecta”, pero sí la definen lo suficiente para que podamos seguir adelante. Servirán para darnos una idea general de lo que son la atención o la atención consciente y la “Atención Perfecta”. Pasando ahora al tema principal: los niveles de atención consciente.

Tradicionalmente, estos niveles se encuentran clasificados de varias formas; pero en esta ocasión, se hablará de los niveles de atención consciente en cuatro apartados. Estos son:

  • La atención consciente en las cosas.
  • La atención consciente en uno mismo.
  • La atención consciente en los demás.
  • La atención consciente en la Realidad.
  1. La atención consciente en las cosas Cuando hablamos de “cosas” nos referimos a los objetos materiales, tales como un libro o una mesa; nos referimos a todo nuestro entorno material, lleno de tantísimos objetos diversos. En pocas palabras, nos referimos a todo el reino de la naturaleza. Por supuesto, la mayor parte del tiempo somos sólo vagamente conscientes de las cosas que nos rodean y no gozamos más que de una atención consciente a nivel general. No tenemos, en realidad, conciencia de nuestro entorno, de la naturaleza del cosmos. La razón de ello es que casi nunca nos detenemos realmente a mirar. ¿Cuántos minutos al día, y no digamos horas, pasamos mirando algo? Probablemente no nos dedicamos a mirar así ni tan siquiera unos segundos, y la razón que normalmente damos para ello es que no tenemos tiempo.

Quizás ésta sea una de las mayores acusaciones que puedan hacerse a la civilización moderna: que no tenemos tiempo para detenernos y mirar algo. Tal vez, en nuestro camino al trabajo, pasamos por delante de un árbol pero no tenemos tiempo para mirarlo o mirar cosas menos románticas, como pueden ser paredes, casas y vallas, y esto hace que nos preguntemos para qué sirven esta vida y nuestra civilización moderna si no hay tiempo para mirar las cosas. En palabras del poeta: “¿Qué es esta vida, si con tanto cuidar no tenemos tiempo para parar y mirar?” 9 El hecho de que no tenemos tiempo para simplemente mirar es algo que debemos recordarnos a nosotros mismos. También existe la dificultad de que incluso si tenemos tiempo y nos detenemos a mirar algo, tratando de estar atentos a ello, difícilmente vemos las cosas en sí. Lo que normalmente vemos, incluso cuando nos paramos a mirar, es la proyección de nuestra propia subjetividad. Miramos algo pero lo vemos a través del velo, la cortina, la niebla, la bruma de nuestra propia condición mental. Debemos aprender a mirar las cosas por ellas mismas, sin contaminarlas con las huellas de nuestra propia subjetividad o de nuestras propias preferencias y deseos. En el arte budista del Lejano Oriente, en el arte de China y Japón, se enfatiza mucho este tipo de actitud o enfoque. En relación a ello hay una historia de cierto pintor que un día pidió a su maestro, un famoso artista, que le enseñara a pintar bambúes. El maestro no le dijo que tomara el pincel e hiciera trazos en la seda o en el papel. No dijo nada sobre pinceles ni pigmentos, ni tan siquiera le habló de pinturas. Solamente le dijo: “Si quieres pintar bambúes, primero has de aprender a verlos.” Es un consejo muy sensato porque es muy fácil precipitarse a pintar algo cuando ni tan siquiera lo hemos mirado. Sin embargo, esto es lo que hacen en realidad muchos artistas o, al menos, muchos aficionados al arte. Así pues, se dice que el discípulo se fue a mirar bambúes.

Miró los tallos y las hojas. Miró los bambúes en medio de la lluvia y a la luz de la luna.

Los observó cuando eran verdes y cuando eran amarillos; cuando estaban frescos y flexibles y cuando estaban secos y decaídos. Se dice que pasó varios años así, simplemente mirando bambúes. Así fue como realmente tuvo conciencia de ellos, se volvió uno con los bambúes. Su vida pasó a los bambúes y la vida de éstos a él. Sólo entonces, según se dice, pudo pintarlos. Por supuesto podemos estar seguros de que lo que pintaba eran realmente bambúes. De hecho, podríamos decir que pasó a ser un asunto de un bambú pintando bambúes. Ahora bien, según el budismo, al menos según el budismo del Lejano Oriente —las tradiciones de China y Japón y, sobre todo, las tradiciones Ch’an y Zen—, ésta debería ser nuestra actitud hacia toda la naturaleza; no solamente hacia los bambúes sino hacia el sol, la luna, las estrellas, hacia los árboles, las flores y los seres humanos. Debemos aprender a mirar, a ver, a ser conscientes, para de esta manera volvernos sumamente “receptivos”. Como consecuencia de nuestra receptividad, nos unimos con todas las cosas, nos fusionamos con ellas y, en esta unidad, en esta realización de afinidad y profunda unión, si tenemos un temperamento artístico, será cuando realmente podremos crear.

2. La atención consciente en uno mismo Este nivel de atención consciente tiene muchos subniveles, de los cuales describiremos tres que son particularmente importantes: La conciencia en el cuerpo y sus movimientos.  En los sutras, el Buda nos habla de estar atentos al caminar, cuando estamos sentados, de pie o acostados. Uno tiene conciencia de la posición de las manos y de los pies, de la forma de moverse y de gesticular. Según esta enseñanza, si se es consciente de todo esto, no se puede actuar de forma precipitada, confusa o caótica. Se tiene un maravilloso ejemplo de esto en la ceremonia japonesa del té. Esto es algo que todos hemos hecho cientos o miles de veces. Pero, ¿cómo lo realizan en Japón? ¿Cómo se celebra la ceremonia japonesa del té? Se efectúa de un modo muy distinto porque se lleva a cabo con atención consciente. Con atención consciente se llena un cazo con agua y se pone sobre el fuego. Con atención consciente uno se sienta y simplemente observa cómo hierve el agua, mientras se escucha el burbujeo y, a la vez, se observa cómo flamea el fuego.

Después, con atención consciente se deposita el agua hirviendo en la tetera; con atención consciente se vierte el té, se ofrece la taza y se bebe, todo el tiempo guardando un absoluto silencio. Todo esto representa la atención consciente aplicada a los quehaceres cotidianos. Este tipo de actitud debería aplicarse a todas nuestras actividades.

Todo debería ser llevado a cabo bajo el mismo principio de la ceremonia japonesa del té. Deberíamos realizar todo con atención y, por lo tanto, con calma, serenidad y belleza, así como con dignidad, armonía y paz.

Si la ceremonia japonesa del té representa cierto nivel de atención consciente en la vida diaria y cierto tipo de cultura espiritual —la correspondiente al budismo del Lejano Oriente, en especial al Zen—, ¿cuál es la ceremonia o institución análoga que podría representar esa misma actitud hoy en día en Occidente? ¿Qué actitud mostramos que pueda revelar todo el espíritu de nuestra cultura comercial? Tras pensar sobre esta cuestión, decidí que lo más característico de nuestra cultura era la comida de negocios.

En la comida de negocios se intentan hacer dos cosas a la vez: disfrutar una buena comida y lograr un buen trato. Este tipo de comportamiento, en el que uno intenta hacer dos cosas contradictorias al mismo tiempo, es realmente incompatible con una verdadera, real y profunda atención consciente. Además es muy malo para la digestión. Si se ejercita la atención consciente en el cuerpo y sus movimientos de una manera prolongada, se logrará que la rapidez de movimientos vaya disminuyendo. El paso de la vida se volverá más estable y rítmico. Las cosas se harán más lentamente y con menos premeditación. Sin embargo, esto no quiere decir que realicemos menos trabajo. Esta idea es una falacia: la persona que hace todas las cosas lentamente —con atención consciente y premeditación—, posiblemente realizará más cosas que la persona que parece muy ocupada, que siempre está corriendo y que tiene montones de papeles y archivos sobre su mesa de despacho y que, en realidad, no está ocupada sino simplemente confundida. La persona que realmente está ocupada hace las cosas tranquila y metódicamente. Ello se debe a que no pierde el tiempo en trivialidades y tonterías y a que está atenta. Por eso, a la larga, consigue hacer mucho más. La atención consciente en los sentimientos.-

Ante todo se refiere a percatarnos de si estamos contentos, tristes o en un estado intermedio, nebuloso, gris o indiferente. Al aplicar la atención consciente a los sentimientos de nuestra vida emocional, se observará que el deseo egoísta, el odio o el miedo, tienden a disminuir, mientras que los estados emocionales diestros, losrelacionados con el amor, la paz, la compasión, la alegría, tienden a refinarse*. Si continuamos aplicando esta atención consciente a nuestra vida emocional, tarde o temprano los estados emocionales torpes -como el enfado- acabarán desapareciendo o, como mínimo, serán controlados. La atención consciente en los pensamientos. Si de repente se nos preguntase: “¿En qué está pensando ahora mismo?”, la mayoría tendríamos que confesar que no lo sabemos. Simplemente permitimos que la mente se deje llevar por la corriente de los pensamientos. No tenemos conciencia de ellos, sólo somos conscientes de ella de una manera vaga, nebulosa y sombría. No hay un pensamiento dirigido.

Meditación Budista Zazen

En Occidente, Zazen es habitualmente traducido por “meditación zen” o por “meditación sentada”. Cada vez más, en su empleo actual, el Zazen es considerado como uno de los numerosos métodos surgidos de las tradiciones espirituales orientales para alcanzar objetivos tales como la salud corporal o mental, un comportamiento social adaptado, un espíritu tranquilo o la resolución de diversos problemas de la existencia.

Es verdad que numerosas prácticas de meditación de la tradición budista ayudan a realizar estos objetivos, y esto puede ciertamente ser una utilización hábil de estos métodos meditativos. El Zazen, sin embargo, tal como es comprendido por el maestro Dôgen, es una cosa diferente, que no puede ser clasificada como una meditación en el sentido indicado antes. Será pues útil que se examinen algunas de las diferencias entre el Zazen y la meditación.

Dôgen (1200-1253) es el fundador de la tradición Zen Sôtô y, sobre todo, un maestro de meditación. Su Shôbôgenzô es una de las grandes obras maestras de la tradición doctrinal budista. Los eruditos actuales obtienen muchísima ayuda de este texto para comprender, no solamente un enfoque único del Budadharma (la enseñanza de Buda), sino también el Zazen en tanto que práctica. Para Dôgen, el Zazen es, antes que nada, una postura total del cuerpo, no un estado de espíritu.

Dôgen utiliza numerosas expresiones para describir el zazen. Una de ellas es Gotsuza, lo que significa “sentarse inmóvil como una poderosa montaña”. Un término próximo de gran importancia es Kekkafuza, “la postura del loto”, que Dôgen considera como la llave de Zazen. Sin embargo la comprensión de Dôgen de Kekkafuza es completamente diferente de la tradición del yoga indio, y esta comprensión da una potente aclaración sobre la manera de aproximarse a Zazen.

En la mayoría de las tradiciones meditativas los practicantes comienzan por un método dado de meditación (como la cuenta de las respiraciones, la visualización de imágenes sagradas, la concentración del espíritu sobre un pensamiento o una sensación particular, etc.) tras haberse sentado cómodamente en la postura del loto. En otros términos, la meditación se añade a Kekkafuza. Utilizándolo así el Kekkafuza se convierte en un medio para preparar de manera óptima el cuerpo y el espíritu por ejercicios mentales que se llaman “Meditación” pero no es un objetivo por sí mismo. La práctica está construida sobre una dualidad, con un cuerpo sentado como continente y un espíritu meditativo como contenido. El acento es siempre puesto sobre la meditación como un ejercicio mental. En una disposición dual así el cuerpo está sentado, mientras que el espíritu hace otra cosa.

Las prácticas meditativas que ponen el acento sobre una dimensión psíquica (pensamientos, percepciones, sentimientos, visualizaciones, intenciones, etc.) conducen toda nuestra atención sobre las funciones corticocerebrales de la cuales hablaré generalmente como de “la cabeza”.

La mayoría de las meditaciones, en el sentido en que se las entiende convencionalmente, son actividades centradas sobre la cabeza. En medicina oriental, se encuentra la interesante idea de que la armonía de los órganos internos es de la mayor importancia. Todos los problemas asociados con la cabeza provienen simplemente de una disarmonía de los Mientras que la mayoría de las meditaciones tienden a concentrarse sobre la cabeza, el Zazen se concentra más bien sobre la estructura de un cuerpo-espíritu total y vivo, dejando a la cabeza existir sin darle preeminencia alguna. Cuando la cabeza está sobreactivada aparece una vida dividida y desequilibrada. Pero en la postura de Zazen ésta aprende a encontrar su sitio exacto y su función en la dimensión de un cuerpo-espíritu unificado. Nuestro cuerpo humano vivo no es simplemente una agregación de partes corporales, es un todo orgánico integrado. Ello se concibe de tal forma que cuando una parte del cuerpo se mueve, cualquiera que sea la sutileza del movimiento, ello provoca simultáneamente el movimiento acorde del cuerpo.

Cuando al principio se aprende a hacer Zazen, no se puede aprehenderlo en su totalidad o de un solo golpe. Inevitablemente se comienza a recortar el Zazen en pequeños trozos que se disponen en un orden particular: armonizar el cuerpo (Chôshin), armonizar la respiración (Chôsoku) y armonizar el espíritu (Chôshin). En el Eihei Kôroku, Dôgen escribió: ”En nuestro Zazen, es esencial sentarse en la postura correcta, armonizar después la respiración y apaciguarse.”

¿Cómo, esta cualidad de ser total y uno, se manifiesta en la postura sentada de Zazen?

Cuando el Zazen está profundamente integrado, el practicante no siente que cada parte de su cuerpo esté separada de otras y que realice independientemente su trabajo aquí o allá en el cuerpo. El practicante no es conducido a realizar varias instrucciones sobre la manera de armonizar. En realidad, no hace más que una única cosa, buscando continuamente la postura sentada correcta con el cuerpo entero.

Así, en la experiencia real del practicante, no hay más que una simple postura sentada integrada armoniosamente. Siente la posición de las piernas cruzadas, el Mudrâ cósmico, los ojos semiabiertos, etc., como manifestaciones locales de la postura sentada total y una. Mientras que cada parte del cuerpo funciona de su propia manera, en tanto que en el cuerpo son integradas en el estado de ser uno. Se lo experimenta como si todos los límites, o las divisiones entre las partes del cuerpo, hubiesen desaparecido, y todas las partes son englobadas y fundidas en una únicaexpresión total de carne y huesos. A veces se tiene la sensación durante Zazen de que nuestras manos o nuestras piernas han desaparecido o se han desvanecido.

MEDITACIONES ACTIVAS DE OSHO

– Dinámica.

– Kundalini.

– Nataraj.

– Gourishankar.

– Devavani.

El hombre moderno es un fenómeno muy nuevo. Ningún método tradicional puede utilizarse porque el hombre moderno no ha existido antes. Así, en cierta forma, todos los métodos tradicionales se han vuelto irrelevantes.

Por ejemplo, el cuerpo ha cambiado mucho. Está tan contaminado que ningún método tradicional puede ayudarlo. Toda la atmósfera es ahora artificial: el aire, el agua, la sociedad, las condiciones de vida. Nada es natural.

Tú has nacido artificial, te has desarrollado en esto. Así los métodos tradicionales pueden hacer daño actualmente. Deben ser cambiados de acuerdo a la situación moderna.

Otra cosa: la cualidad de la mente ha cambiado básicamente. En los días de Patanjali (el comentarista más famoso del yoga), el centro de la personalidad humana no era el cerebro; era el corazón. Antes de esto, no era el corazón.

Estaba más abajo, cerca del ombligo. El centro se ha ido lejos del ombligo.

Ahora, el centro es en el cerebro. Por esto han aparecido enseñanzas como las de Krishnamurti, ningún método, ninguna técnica es necesaria sólo entendimiento. Pero si este entendimiento es sólo verbal, sólo intelectual, nada cambia, nada es transformado. Se convierte otra vez en acumulación de conocimiento.

Yo utilizo métodos caóticos más que los sistemáticos porque un método caótico es de mucha ayuda para empujar el centro abajo del cerebro. El centro no puede ser empujado a través de un método sistemático porque la sistematización es trabajo del cerebro. A través de un método sistemático el cerebro es más fuerte; recibe más energía. A través de un método caótico el cerebro se anula. No puede hacer nada. El método es tan caótico que el centro es empujado automáticamente del cerebro al corazón. Si tú practicas mi método de la Meditación Dinámica vigorosamente, de manera no sistemática, caóticamente, tu centro se mueve al corazón. Se da entonces una catarsis.

La catarsis es necesaria porque tu corazón ha sido muy reprimido, debido a tu cerebro. El cerebro ha tomado mucho de tu ser por lo cual te domina. No hay espacio para el corazón, los anhelos del corazón son reprimidos. Tú nunca te has reído desde el corazón, nunca has vivido desde el corazón, no has hecho nada desde el corazón. El cerebro siempre viene a sistematizar, a hacer las cosas matemáticamente, el corazón es reprimido. Así, primero un método caótico es necesario para empujar el centro de conciencia del cerebro al corazón.

La catarsis es necesaria para descargar el corazón, para sacar afuera las supresiones, para abrir el corazón. Si el corazón se vuelve liviano y sin cargas, el centro de conciencia es empujado más abajo; llega al ombligo. El ombligo es la fuente de la vitalidad, la fuente de la semilla de la cual todas las cosas vienen: el cuerpo, la mente y todo.

Yo utilizo este método caótico considerablemente. Los métodos sistemáticos no son de ayuda actualmente, porque el cerebro los utiliza como su propio instrumento. El cantar bhajans tampoco ayuda ahora, porque el corazón está tan cargado que no puede florecer en un canto real. La conciencia debe ser empujada abajo hacia la fuente, a las raíces. Solo allí es posible la transformación. Por eso yo utilizo métodos caóticos para empujar la conciencia abajo del cerebro.

Cuando tú estas en caos, el cerebro no trabaja. Por ejemplo, si tú estas manejando el automóvil y repentínamente alguien corre en frente tuyo, tú reaccionas tan súbitamente que el cerebro no puede trabajar. El cerebro necesita tiempo. El piensa qué hacer y qué no hacer. Así, cada vez que hay una posibilidad de accidente y pisas el freno, sientes una sensación cerca de tu ombligo, como si tu estómago estuviera reaccionando. Tu conciencia es empujada abajo hacia el ombligo por el accidente. Si el accidente pudiera ser calculado antes, el cerebro sería capaz de manejarlo; pero cuando estás en un accidente, algo desconocido sucede. Entonces te das cuenta que tu conciencia se ha movido hacia el ombligo.

Si tú le preguntas a un monje Zen, “¿Desde dónde piensas?”, él coloca sus manos en el ombligo. Cuando los Occidentales por primera vez entraron en contacto con monjes Japoneses no podían entender. “¡Esto no tiene sentido!

¿Cómo puedes pensar desde el ombligo?”.

Pero la respuesta Zen tiene mucho significado. La conciencia puede utilizar cualquier centro del cuerpo, el centro que está más cerca de la fuente original es el ombligo. El cerebro es el más alejado de la fuente, si la energía vital se mueve hacia fuera, el cerebro se convertirá en el centro de conciencia. Si la energía vital se mueve hacia adentro, en últimas el ombligo se convertirá en el centro.

Los métodos caóticos son necesarios para empujar la conciencia a la raíz, porque sólo en las raíces la transformación es posible. De otra manera irás verbalizando y no habrá transformación. No es suficiente sólo saber qué es lo correcto. Tienes que transformar las raíces; de otra manera no cambiarás.

Cuando una persona sabe qué es lo correcto y no puede hacer nada, se vuelve doblemente tenso. El entiende, pero no puede hacer nada. El entendimiento es significativo sólo cuando viene de tu ombligo, de las raíces. Si entiendes desde el cerebro, no habrá transformación.

Lo supremo no puede ser conocido desde el cerebro, porque cuando estás funcionando desde el cerebro estás en conflicto con la raíz de la cual has venido. Todo tu problema es que te has movido lejos del ombligo. Tú has venido desde el ombligo y morirás a través de él. Uno tiene que volver a las raices. Pero el volver es difícil, arduo. Los métodos tradicionales son atractivos porque son muy viejos y mucha gente realizó su potencial a través de ellos en el pasado. Puede que para nosotros sean irrelevantes, pero no fueron irrelevantes para Buda, Mahavira, Patanjali o Krishna. Fueron significativos, de ayuda. Los métodos viejos pueden no tener significado actualmente, pero como Buda logró su potencial a través de ellos tienen una atracción. Los tradicionalistas piensan: “Si Buda lo logró a través de estos métodos, porque yo no?”.

Todos juntos estamos en una situación nueva. Toda la atmósfera, toda la esfera de pensamiento ha cambiado. Todo método es orgánico a una situación particular, a una mente particular, a un hombre particular. El hecho de que los métodos antiguos no funcionen, no quiere decir que ningún método sea útil.

Sólo quiere decir que los métodos mismos deben cambiar. Como yo veo la situación, el hombre moderno ha cambiado tanto que necesita métodos nuevos, técnicas nuevas.

Osho, The Psychology of the Esoteric, charla #4

Biomagnetismo y Telebioenergética

SANACIÓN ENERGÈTICA CON TÉCNICAS ARCTURIANAS DE 5ta DIMENSIÓN

La Sanación Energética es una terapia que opera sobre los campos físico, mental, emocional, tiene como propósito integrar y armonizar nuestros sistemas llevando luz y sanación a donde la persona lo necesite, trabajando el vínculo entre el campo energético (Aura) del sanador, el paciente y Maestros Arcturianos.

Los Arcturianos, son seres estelares de luz y amor incondicional provenientes del planeta Arcturus, con un elevadísimo nivel espiritual y tecnológico, desde siempre han acompañado al humano en su proceso evolutivo hacia la 5ta Dimensión, poniendo a disposición entre otras labores y trabajos que coordinan en la tierra para el ascenso a la 5ta dimensión individual y planetario, los procesos de Sanción al interior de su Nave ATENA.

Aprendemos a crear tubos o corredores de luz que nos conectarán a las cámaras holográficas individuales de sanación al interior de la Nave ATENA, en conexión energética con ELIOA Maestra Arcturiana igualmente nos acercaràn a la comunicación interdimensional con estos amorosos seres.

Las sanaciones en cualquier orden, físico, mental y emocional, actuarán restaurando y armonizando nuestros campos energéticos, elevándolos a frecuencias de 5ta, 6ta o 7ma dimensión y sucederán desde el libre albedrio, acorde al libro de la Vida, en armonía, respeto a las leyes del Universo y en Perfección Divina, siempre y cuando desde lo más puro y esencial de nuestro corazón demos PERMISO para recibir su ayuda, ya que ellos no actuarán sin este permiso en ningún momento.

La tecnología que nos comparten estos maravillosos seres está el alcance de todo Ser Humano que se dé el permiso de vivir la experiencia y comprobar por si mismo la realidad de lo aquí hemos expuesto.

Limpieza del Subconciente Personal y Planetario

LIMPIEZA DEL SUBCONCIENTE PERSONAL Y PLANETARIO

En esta meditación se trabaja con el Maestro Serapis Bey Guardián de la llama de la Ascensión, Sacerdote del Templo de la Ascensión en la Atlántida.

Durante el reinado de Serapis Bey, Egipto estuvo en la plenitud de su prosperidad, paz y esplendor, lo cual era la manifestación directa de su comunión con la llama de su corazón y con los maestros ascendidos atrás hasta el Anciano de los Días.

Serapis Bey es el Chohán del cuarto rayo, el rayo Blanco, a través de quien se enfoca la Pureza, a través de esta Meditación nos entrega reflexiones sobre el verdadero sentido de SER PUROS DE CORAZÒN y su relación en nuestro proceso de Ascensión.

El subconsciente del Ser Humano alberga en su interior una serie de procesos mentales acumulados no solo en esta existencia en el periodo de concepción y niñez, sino también en existencias anteriores, y no son percibidos conscientemente por el individuo, pero que pueden aflorar en determinadas situaciones e influir en nuestra manera de actuar o en nuestro carácter, pueden hacernos repetir patrones de conducta una y otra vez, conductas que queremos modificar, pero se repiten porque están ocultas en ese subconsciente.

El Maestro Serapis Bey en esta meditación emite y dirige una Luz blanca sabiamente con el propósito de limpiar el subconsciente de quien o quienes realizan la meditación, luego esta poderosa energía es dirigida hacia la Madre tierra con el fin de Purificar el Inconsciente Colectivo, el bajo y medio astral.

Limpiando el subconsciente con esta poderosa energía emitida por el Maestro Serapis Bey, llegaremos a un nivel más profundo de Auto Conocimiento y Despertar de Conciencia.

Se experimenta a través de esta Meditación la frecuencia de la energía de la Ascensión a Nivel personal e igualmente estaremos contribuyendo a la Sanación Planetaria.

Participar en estos trabajos POTENCIALIZA nuestros estados elevados de conciencia, porque en ellos se vierte un factor esencial para el progreso no solamente individual sino de retribución y agradecimiento al Planeta Tierra, este factor es el SERVICIO.